AREAS

  • En el área de prevención de la violencia y educación para la paz, se educa y forma al niño y al joven fortaleciendo sus raíces, su origen, recordando lo que el mundo le puede hacer olvidar: su origen Divino, su capacidad de decisión, su posibilidad de vida en un estado de paz y plenitud consigo mismo y una visión del mundo desde el ser y no del tener.

  • A quienes ya están en campos de batalla; a quienes ya han tomado decisiones de vida en sus vidas profesionales y vocacionales; a quienes en su afán de servicio al mundo requieren de un oasis en medio del desierto, para tomar agua fresca del manantial de agua viva, para recuperar el aliento, para reabastecer sus propias fuerzas, para llenarse a sí mismos y poder continuar en la batalla, a ellos se ofrece agua viva del manantial.

    Se trabaja en profundizar temas de principios, valores, decisiones de vida, retomar la esperanza, recuperar el aliento y en dar el ejemplo. Así retornar a sus trabajos, voluntariados, vocaciones y vidas, siendo ellos mismos escuela de vida con sus actos, con el diario quehacer y convivir  para ellos, sus familias, comunidades y trabajos.

  • La paz entendida como una decisión personal, es como la llama de una vela, que puede fortalecerse cuando se unen otras velas o puede desvanecerse cuando viene un vendaval. De allí la importancia de fortalecer y capacitar a quienes hacen una elección por la vida en pareja, para que prevalezca la tolerancia, la paz y el respeto en la relación. 

    Para que la familia, cualquiera que sea su constitución, encienda los leños del amor y su fuego permanezca encendido, y su calor arda perpetuamente y se transmita de generación en generación.

    En la comunidad conformada por familias que pueden compartir, tolerar, respetarse y cohabitar pacíficamente, se fortalece el mensaje de paz, formando y capacitando a los promotores comunitarios, permeando a cada persona de un sentido de solidaridad comunal.

  •  Aún en medio de la privación, aún en medio de la discriminación y la vulnerabilidad, de la soledad o desesperanza, la Fundación Escuela de Vida puede llevar un mensaje de aliento, gotas de agua para el más sediento entre los sedientos, que pueden brotar en fuentes y manantiales de agua viva en medio del desierto y la desesperanza. A quienes se encuentran en situaciones de riesgo, discriminación y privación, es a quienes privilegiadamente deseamos llevar el mensaje de esperanza y paz.

  • A quienes deseen profundizar, sientan el llamado y compartan los principios fundamentales de la Fundación, se les hace una invitación abierta para unirnos y crecer en conjunto y mantener la llama de la Luz encendida e iluminando al mundo.

    En tiempos donde se apagan luces y se cierran puertas, es cuando la Luz Verdadera ilumina y se ve desde lo lejos con más luminosidad.